Luna no daba crédito a lo que veía, un lobo gigantesco
estaba luchando contra un simple humano, bueno, no tan simple, ya que por lo
que estaba observando tenia una fuerza, velocidad, agilidad y resistencia
increíble. Era una guerra de puños y garras.
-no me vas a derrotar cachorrita- Es lo que decía el chico,
cosa que no gusto al lobo, recién descubierto que era una hembra, ya que se
lanzo contra la cabeza del chico con la boca bien abierta mostrando unos
afilados dientes. Yo chillaba como si no hubiera un mañana al ver el
enfrentamiento de estos dos… ¿seres?, ¿criaturas?, ¿monstruos? No, monstruos
no, puede que el chico pero la loba no paraba de defenderme y alejarlo cuando
se intentaba acercar a mí.
Espera un segundo, ¿Dónde se a metido Eva? Empecé a buscarla
con la mirada y a llamarla bajito para no llamar la atención de los dos
luchadores, me fui arrastrando hasta los arbustos mientras la seguía llamando,
me dolía el golpe que me había dado al caer de Eva pero sobretodo la
rodilla.-Eva, ¿Dónde estas?-. Joder, estaba sangrando un poco por la rodilla,
nadie me contestaba, el bosque estaba en completo silencio, silencio, ¿no
estaban luchando? En ese momento me puse nerviosa, ¿Quién había ganado? ¿y si
gano el chico? ¿O la loba? La verdad no se si quiero saberlo, ni siquiera se
quien me viene mejor que haya ganado.
En ese momento el arbusto que estaba delante del árbol donde
Luna estaba apoyada empieza a moverse y luna empieza a temblar- ¿qui-quién esta
ahí?-consiguió formular la pregunta aun que estaba aterrada. En ese momento ve
que alguien se levanta detrás del arbusto, “¿el chico?” es lo que piensa Luna
aterrada, pero la sombra no era de un chico, era menos ancha y tenia curvas y
pelo largo-¡Eva!- Luna se levanta poco a poco y va hacia ella al verla la cara
gracias a un poco de luz, casi se cae al intentar correr y va caminando, puede
ver que Eva cojea al acercarse también a ella y cuando las dos estaña juntas
Luna pasa el brazo de Eva por sus hombros y la lleva al árbol donde ella estaba
apoyada antes.
Luna:-¿estas bien?-
Aunque Luna no la puede ver Eva intenta hacer una sonrisa
que sale como una mueca de dolor, Luna no podía verla a ella pero ella si, y
vio que tenia la rodilla sangrando, mantuvo la respiración por un momento y se
lamio los labios resecos, respiro profundo para calmarse y centrarse y saco un
pañuelo para limpiar la rodilla de Luna, pero al acercar la tela a la herida de
la nombrada esta se quejo y aparto su rodilla del pañuelo
Eva: -hay que limpiarte esa herida-
Luna: pero duele, aparte de que no tenemos agua, ya me la
desinfectare en casa, tu no puedes caminar bien, ¿qué te ha pasado? ¿Por qué
desapareciste?
Eva mira a Luna extrañada, suspira y aparta la mirada al
levantarse y tambalearse un poco, Luna se levanta rápido para ayudarla pero se
arrepiente ya que a ella también la duele y al final es Eva quien la ayuda a
que se apoye en el árbol al igual que ella.
Eva: -deberíamos irnos-
El arbusto del que había salido Eva se vuelve a mover
haciendo que Luna apriete la mano de su compañera, pero Eva estaba tranquila, y
del arbusto sale nada más y nada menos que Carlos, el hermano aparezco de la
nada con un salto increíble de Eva.
Luna: -¡Carlos!-
Luna no pudo evitar mostrar la alegría que le daba verlo, y
al momento se soltó de Eva y fue hacia el para comprobar que estaba bien y que
la chica que la había amenazado no le hubiera echo nada, pero casi se cae al
ir, por suerte Carlos la cogío y ella aterrizo
su cara en el pecho de él, se puso roja al instante y pudo notar que Carlos
se tensaba y respiraba mas rápido por un momento antes de dar una gran inspiración
y calmarse, aun que ella notaba ambos corazones a mil por hora, se separo
poquito a poco del pecho del chico y pudo verle a la cara, el estaba mirándola a
los ojos y estaba un poco rojo, por lo menos lo que podía ver ella, también vio
como se relamía los labios y se dio cuenta de que aun la estaba abrazando por
los hombros, la vista del chico bajo un poco, ahora estaba en ¿sus labios? Mas o
menos, ¡Dios mío! ¿la-la iba a besar? Sus ojos también viajaron a los labios de
él y los veía acercarse poquito a poco y... Eva tosió
Eva: -Carlos -
Eva le miro con una mirada de reprocha, como diciéndole que había
estado apunto de hacer algo muy malo, ¡dios! Casi me besa ¡y delante de su hermana!
¿Seria eso lo que le estaba echando en cara? Carlos contuvo la respiración un
momento para luego dar un largo suspiro mientras se inclinaba un poco hacia un lado y volvía a subir
mientras me soltaba. ¿es normal sentir un vacio y una sensación de frio cuando
alguien te suelta? Bueno, el frio si, era de noche y estábamos a la intemperie pero
aun así no había sentido frio cuando estaba en sus brazos, ¿y lo del vacio? Esto
es muy raro
Carlos: -deberíamos irnos-
Las dos chicas asintieron, una de ella aun roja y la otra
noto el rojo de las mejillas, las de los dos, no solo las de Luna, si no también
las de su hermano, lo había notado en el momento en el que Luna casi se cae y
él la había cogido, también había notado cuando se habían mirado ambos, eso no
le había parecido mal, incluso le había parecido ¿lindo? Aun que sonaba cursi
en sus labios, bueno, en su cabeza mejor dicho, pero su hermano iba a hacer
algo de lo que luego se iba a arrepentir, y mucho, aun que suponía que Luna había
pensado que se trataba de un simple beso, si ella supiera…En ese momento noto
que se había perdido en sus pensamientos y que Luna la miraba confundida y Carlos
alegre y burlón, hacia tiempo que no se perdía en sus pensamientos, supongo que
había puesto caras mientras pensaba, su hermano siempre se burlaba de ella
antes de, bueno, de ser como es ahora
Carlos: -tiempo sin hacer eso hermana-(con una sonrisa
burlona)
Eva: (fastidiada pero feliz)-cállate-
Eva intento acercarse a ellos pero sus piernas no se lo permitían,
joder, casi se cae, pero había aguantado y su hermano había detenido a Luna
antes de que la ayudara, él sabia que ella era cabezota hasta la medula, eso no
había cambiado de su anterior forma de ser, solo había aumentado, a ella no le
gusta mucho aceptar ayuda.
Eva: -Carlos, lleva a Luna a su casa-
Eva no quería que la viera de esa forma, ella no, ¿por qué
ahora le afecta lo que podía pensar una persona? cas la acaba de conocer y le
afecta más lo que ella piensa de lo que piensan los demás, dios… ¿qué me esta
pasando? ¿por qué no la quiero preocupar?
Luna: -(preocupada)pe-pero, ¿pero y tu que? Apenas puedes
caminar-
Se podía ver la preocupación en sus ojos, mierda, le hice
una señal a Carlos para que se la llevara, tuvo que forcejear un poco, pero él
es mas fuerte con diferencia y ella tampoco puede caminar bien, así que la
cargo al estilo princesa y se la llevo, al fin sola. Mire hacia los lados.-sola…-
Sonrió y empiezo a caminar tambaleándome, solo tengo que
llegar a una de las cabañas abandonadas que suele haber por estos bosques, si
ya se que suena raro, pero es que antes vivía gente en el bosque, hace mucho, y
el ayuntamiento o no tiene dinero para derribarlas o las quiere mantener o le
da pereza o se la suda o simplemente o no las encuentra o no saben ni que
quedan aun algunas, ahí hay una.
Eva entra en la cabaña y se sienta en el suelo, dentro hace
menos frio y hay leña, alguien había estado hace poco ahí, la consigue encender
y el frio disminuye un poco mas, y la luz deja ver a Eva, estaba destrozada,
tenia moratones en los brazos, al menos en el que se veía ya que su chaqueta tenia
una manga rota, los pantalones raspados sobretodo por las rodillas que se podían
ver con sangre y la cara la tenia con arañazos, sangre y tierra, incluso un
poco verde por haberse caído en las plantas, estaba fatal, pero el hijo de puta
había quedado peor, eso la enorgullecía, pero él se recuperaba mas rápido.-capullo-.
Al menos había ganado, era bueno eso si, su hermano había tenido una suerte, se
enfrentaba a la mas débil y el mas fuerte las perseguía a ellas, y se que la
chica es mas débil porque mi hermano y yo éramos casi igual de fuertes y él no
esta como yo, al menos no asustara a Luna con su aspecto, al contrario que yo,
que parecía una vagabunda después de que la hubieran molido a palos.
Eva cerró los ojos poco a poco mientras echaba la cabeza
hacia atrás
Eva: -dormiré un poco para recuperar fuerzas, después de
todo él dijo que se vengaría más tarde y fue a por su compañera, ja,-mire a mi
alrededor- hasta mañana a mi misma-
Y ahí se quedo dormida Eva, en una cabaña llena de polvo y
telarañas, en mitad del bosque, con un fuego que estaba por extinguirse, sola,
sin nadie a su alrededor, o eso creí ella
CON LUNA Y CARLOS (cuando dejaron a Eva)
Luna: -Carlos suéltame -
Luna estaba de nuevo roja y daba con los puños a Carlos,
cosa que el apenas y sentía una brisita
Carlos: -no-
La respuesta era tajante, no daba paso a replicas, Luna se
quedo con las palabras, barra quejas, en la boca, y se dejo cargar por Carlos hasta
que llegaron al pueblo, ahí ella pudo ver que Carlos tenia el labio partido y
que tenia unos pocos arañazos y la camisa un poco destrozada por las mangas, el
cuello y por la parte de abajo. Luna ahogo un grito
Luna: -¡¿Qué te ha pasado!? (¿Que hubiera echo si ve a Eva?)-
Carlos: -nada-. Pensando: “si viera a mi hermana”
Luna: -nada de nada, tú te vienes a que te cure eso-
Carlos:-(sonrojado y confundido por la orden de la chica) pe-pero-
Luna: -nada de peros-
A Luna se le había quitado todo rastro de rojo (que no fuera
normal en ella) de sus mejillas, Carlos tenia heridas, y ella se las iba a
curar en agradecimiento por salvarla a ella y a Eva.
Luna:- vamos a mi casa… es por la derecha, creo-
Carlos: -es por la izquierda (Luna le mira sorprendida)
¿qué? Te veo coger siempre el autobús-
Por supuesto, el autobús, como no, en que estaba pensando,
por supuesto que era por eso, al igual que Eva.
Carlos llevo a Luna hasta su casa, por suerte sus padre
trabajaban hasta muy, muy tarde (que coincidencia eh?), Luna saco sus llaves
del bolsillos, y en ese momento se dio cuenta de que Carlos la seguí llevando y
que una de sus manos tenia las llaves y la otra en el cuello del chico, donde
segundos antes también había estado la otra, rojo ya no era un color para Luna,
se necesitaba uno nuevo
Carlo: -¿Luna? ¿Estas bien? (pone su frente con la de Luna y
ella se vuelve más roja aun) no tienes fiebre-
Luna: -esto… ¿me sueltas?-
Ahora los dos estaban rojos cuando Carlos la suelta
delicadamente, Luna se acerca con cuidado hasta la puerta y la abre, invita a
pasar a Carlos y los dos entran, encienden las luces y Luna le indica a Carlos que
se siente en el sofá del salón, él no paraba de mirar la casa, Luna va por el botiquín
de la cocina y se acuerda que hay una foto de ella en el salón, no es
precisamente la mejor y la que quieres enseñar a todos de cuando eras pequeña,
y menos al chico que te gusta… ¿acababa de pensar que Carlos le gustaba? Vale,
era amable, dulce, guapo, bueno, agradable con todos, honesto, deportista…
vale, que le gustara estaba justificado ¿¡vale?!. Volvió al salón donde estaba Carlos
esperándola jugando con sus dedos nervioso, aprovecho eso para al acercarse dar
la vuelta al cuadro de ella de pequeña y se sentó al lado de Carlos y este giro
a verla, ignorando su sonrojo y a su corazón, y también al dios que tenia a su
lado por el cual todas las chicas babeaban y que estaba para comérselo y
besarle ahí mismo y… me he ido del tema, resumiendo ignoro todo lo exterior y
se concentro en el algodón con agua oxigenada de sus manos, lo malo fue cuando
tuvo que acercar sus manos a la cara de Carlos, él cual la miraba fijamente y
eso la ponía aun mas nerviosa, tenia un pulso malísimo ya de por si pero estar
cerca de él y que encima la mirara de forma tan, profunda, no ayudaba mucho,
por eso agradeció que al tocarle una herida que tenia en la ceja Carlos se
apartara con una ay bien dicho, lo malo es que la había cogido la mano
Luna: -(nerviosa) ¿te duele?-ni ella sabia como había conseguido
decir eso sin tartamudear, se ve que ayudaba que se hubiera alejado
Carlos: -un poco-se volvió a acercar, alarma roja.
Luna siguió curándole con un pulso de robar panderetas,
cuando las heridas de sus cara ya estaban bien se dio cuenta que ahora tenia
que curarle las de los brazos y costado, pero Carlos tenia otros planes, ya que
se quito la camiseta y dejo ver a Luna todo su pecho.
ROJO, joder, rojo era el nuevo tono de piel de Luna, con
peor pulso si es que se podía y sin decir ni una sola palabra empiezo a mover
el algodón por los abdominales de Carlos, subió a su pecho y paso por ambos
brazos, entonces Carlos se giro y Luna descubrió por que se había quitado la
camiseta, su espalda mostraba un mapa ¿Cómo coño podía haberse echo eso?
Luna, ahora más tranquila ya que Carlos no podía verla pero
aun así nerviosa, empezó a curar el mapa de su ¿amigo? Si eso, mas bien
conocida como espalda. Cuando termino Carlos se fijo en ella con una mirada que
Luna no describió, una de las manos de él fueron a su mejilla, cosa que le dio
como una especie de descarga y le quito el algodón y se lo acerco, escocía un
huevo, ahora entendía por que se había quejado él, lo que no entendía era como había
aguantado tanto, Carlos seguí curándola la herida de la mejilla, mientras le movía
el pelo quitándola hojas, ¿desde cuando las llevaba? Entonces al terminar Carlos
vio su rodilla, por unos segundos vio los ojos de Carlos negro, pero él aparto
la mirada y puso la mano con el algodón ahí, casi pego un bote, no chille por
los vecinos de los chales de al lado, ¡escocía más que la mejilla! ¡DIOS! Duele
mucho, empecé a soplar mi rodilla y Carlos tuvo que notar el viento en su mano
y oír mis soplidos, ya que se giro y yo notaba su mirada en mi nuca, ya que seguí
soplando mi rodilla para que no escociera tanto. Cuando ambos estábamos mas o
menos bien entramos en un silencio algo incomodo, pero a la vez no, se estaba a
gusto, pero yo tenia una pregunta rondando por mi mente.-¿de donde saliste
cuando estábamos Eva y yo solas y como supiste donde estábamos?-. ¿lo había dicho
en alto? Dime que no
Carlos: -bueno…-se rasco la nuca, mierda tendría que
aprender que las preguntas de la mente son para la mente- ¿coincidencia?- no sonaba
muy convencido, pero en ese momento mire el reloj y vi que era muy tarde y
mañana había clase, bostece, con la mano eso si ¿se modales vale?, me gire de nuevo
hacia Carlos y me sorprendí a mi misma diciendo esto tan calmada y
maduramente.- es tarde, ambos estamos cansados, yo al menos, mañana hay clase y
tu no me vas a responder y yo te voy a dar la tabarra hasta que me digas algo lógico…¿mañana
hablamos? Hasta el instituto tienes para pensar una escusa ¿vale?-. El asintió un
poco sorprendido- siento echarte ha estas horas de la noche, pero si mis padres
te ven se van a pensar otra cosa-. Intente sonreír pero me salió una mueca rara-
¿hasta mañana?- Él sonrió en respuesta asintiendo con la cabeza, se levanto y
yo le seguí hasta la puerta, salió, cerré y me quede viendo la puerta, me apoye
en ella de espaldas y me deslice hasta el suelo quejándome un poco de la rodilla
y me quede ahí preguntándome ¿Qué narices había pasado?...
