EN CASA DE LUNA
Narra luna:
Me duele todo el cuerpo, yo creía que los castigos físicos ya
no estaban permitidos, y a que persona en el mundo se le ocurre como castigo
colocar todo el almacen del gimnasio,¡INCLUYENDO LAS PESAS Y TODAS LAS CAJAS!
Por lo menos he sacado algo bueno aun que también cosas malas…
Flasback de lo que paso
Narrador normal:
Javi: ¿qué es lo que has dicho? (molesto) (ve a Luna) no te
has resistido a agrandar las chicas que te siguen ¿verdad?
Luna pensando: ¿Qué la siguen? Yo no pienso ser perrito
faldero de nadie
Cleo: pues claro Javi (sarcasmo)
Javi: pues nada, damas (hace una reverencia exagerada) nos
veremos después de clase, no creo que nadie valla a confesar (se va y todos los
chicos le siguen)
Cleo: seguro han sido ellos
Luna: ¿cómo estas tan segura?
Lydia: siempre se meten en líos
Luna: pero aun asi…
Patricia: Luna, no les pongas disculpas, han sido ellos,
seguro que toda la escuela lo piensa asi
Luna: pues yo no lo creo. (pensando: por muy pesado que sea
no se merece que le echen las culpas de algo que no han echos)
Cleo: ¡a mi no me levantes la voz!
Luna: yo no te he (la interrumpen)
Patricia: ¡qué no la contestes!
Luna: pero
Lydia: ¡CALLATE!
Luna: si no he hecho nada
Cleo: y yo que te había dado una oportunidad, ¡chicas! Nos vamos
Cleo se da la vuelta junto ha Lydia y a Patricia Y CAMINAN
UN PAR DE PASOS
Cleo: ¿no me habéis oído? ¡María!¡Lara!
Lara y María se miran entre ellas
Lara: ella no ha hecho nada
María: nos quedamos
Cleo: pues…considerados expulsadas del grupo (se giro y
siguieron caminando)
Luna: gra,gracias chicas
Lara: la verdad ya estaba harta de Cleo y sus normas
María: llevamos solo unos minutos contigo y ya nos caes
mejor
Luna pensando: no hay que esforzarse mucho para ser más
amable que ella (en alto:) gracias chicas n.n
Lara: y además tienes razón
Luna: (o.ó)? mmm? ¿en qué?
María: en que Javi y su pandilla son inocentes hasta que se
demuestre lo contrario (las tres se mira sonriendo)
Lara: creo que deberíamos irnos ya a clase
Luna y María asienten y las tres vuelven a clase
Luna pensando: es genial tener amigas así
Ya en clase todos hablaban del misterioso árbol caído, se
había convertido oficialmente en el chisme del día; y seguramente de la semana,
pero lo que más les molestaba a todos es lo del castigo. “Es injusto”, “¿por
qué castigan a todos?” y más cosas por el estilo se oían por toda la clase.
Luna pensando: ¿no se si debería de decir lo que vi? Aunque nadie
me creería
Eva y carlos pensamientos (los dos a la vez pensaban lo
mismo): esto se nos va de las manos
En ese momento las miradas de Luna y Eva se cruzaron, Luna
la aparto rápido y su nerviosismo no paso desapercibido para Eva, que ya
empezaba a sospechar algo que no le gustaba para nada
Eva: mierda…
Carlos: (mira a su hermana extrañado) ¿te pasa algo?
Eva lo mira durante unos segundos sosteniéndole la mira
pero, después de unos segundos la aparta mientras dice –nada-
Carlos: como tu digas (vuelve donde estaba su pandilla
dejando a Eva sola y pensativa)
Cuando toco el timbre de salida por la megafonía dijeron que
todos los alumnos fueran al patio para asignar castigos, y ya fuera un profesor
empezó a hablar por un megáfono
Profesor: son muchos alumnos así que vamos a repartir los
días de castigo, ¿entendieron? (murmullos por todos lados)muy bien, las clases
de primero a cuarto de secundaria se quedan hoy, repártanse el trabajo, hay que
organizar y limpiar el gimnasio y las pistas; que lo debe hacer un curso,
limpiar las aulas; que eso lo harán dos cursos, y, por último… los baños (todos
hicieron ruidos de desagrado)
UN RATO DESPUES
Luna pensamientos: al menos no han sido los baños (mientras
miraba el gran gimnasio delante suya)
La mayoría de chicos de su clase habían salido a las pistas
a limpiar con un par de chicas y solo Luna, María, Lara y Eva (cosa que extraño
a las otras tres) se habían quedado para organizar el almacén mientras el resto
de chicos y chicas (que eran pocos) limpiaban el gimnasio (o polideportivo,
como lo quieran llamar)
Las cuatro chicas estaban mirando el almacén que en realidad
era una habitación dentro del polideportivo con un montón de armarios y lleno
de cajas y todo tipo de objetos deportivos. Luna, María y Lara tenían una cara
de asombro, cansancio y triste;
expresaban muy bien lo injusto que pensaban que era ese castigo (ya que
lo era), al contrario que Eva que simplemente examinaba la habitación con una mirada
neutral y desinteresada.
Eva: bueno… ¿empezamos?
Las 3: ¿eh? Claro (llevaban un buen rato en silencio mirando
el almacén y les sorprendió de repente oír la voz de “la solitaria” del instituto)
Todas empezaron a recoger, María recogía todas las pelotas
que estaban tiradas por ahí y las colocaba en sus respectivas cajas y redes,
Lara saco todas las raquetas de una montaña y las empezó a colocar por su
utilidad (tenis, pin-pon…), mientras Eva subia las cajas con mucha facilidad a
los estantes
Luna: eeehh… ¿qué hago? (se acerco a María) ¿necesitas
ayuda?
María: no gracias, estoy bien por aquí (decía mientras cogía
dos pelotas de futbol y las colocaba)
Luna: vale (se acerca a Lara) ¿ayuda?
Lara: el trabajo más pesado es el de Eva, ayúdala a ella
(mientras colocaba las raquetas incluso por colores)
Luna: bueno vale n.nU (pensamientos: no es necesario
colocarlas por colores) (se fue donde Eva) ¿quieres tu mi ayuda?
Eva para antes de coger una caja del suelo y la mira, después
coje la caja y va a un estante alto sin mirar a Luna
Eva: mete tu las cajas de la derecha en los estantes bajos,
coje las pequeñas
Narra luna:
Vale eso a dolido, no soy una debilucha ni baja; puede que
le llegue un poquito mas arriba de la nariz y que ella sea la mejor saltando en
el potro y sea una gran deportista; supongo por lo que he visto, pero lo que
cuenta es que yo puedo coger las cajas normales, he incluso las grandes si me
lo propongo.
Narrador normal:
Luna fue hacia una caja con el entrecejo fruncido, se paro
delante y miro hacia donde Eva que estaba colocando una caja un poco apartada
de ella y al sentir su mirada la miro de reojo, cuando Luna vio que tenia su atención;
aun que no al cien por cien, se agacho a la altura de la caja, la agarro he
intento levantarla… sin éxito. Eva desvió la mirada con una pequeña sonrisa y
se le escapo una pequeña risa pero enseguida volvió a ponerse seria, pero Luna había
oído la risa, y eso hería más su orgullo, así que esta vez cogió la caja más
firmemente y puso todas sus fuerzas y la levanto…demasiado, estaba encima de su
cabeza y se fue hacia atrás con la caja y todo y cuando cerro los ojos por
inercia esperando el golpe en el frio suelo, ahí, solo se oyó como una caja caía
al suelo con un golpe de metal y como unas pesas rodaban por el suelo. María y
Lara al oír el golpe giraron rápido la cabeza para ver a una chica casi
chocando contra el suelo, lo único que la detenía eran las manos de otra chica
que tiraban de las suyas para que no se diera de espaldas contra el suelo.
Lara y María: ¡Luna! (corrieron a donde ella y la ayudaron a
ponerse de pie)
Luna: estoy bien chicas (sonrió) n.n
María: menos mal (soltó un suspiro de alivio)
Lara: que susto nos has dado
Luna: jeje lo siento
María: (hablando como una madre) coge cajas menos pesadas para
la próxima
Luna: (avergonzada) lo, lo hare
Lara: menudo monumento que tenemos como amiga (dijo mientras
negaba con la cabeza y se iba junto con María de nuevo a sus labores)
Luna miro hacia Eva que se había vuelto a alejar de ella y volvía
a estar en su lugar colocando cajas
Luna pensando: espera un momento, ¿Cómo, como me cogío si
ella estaba ahí y yo aquí?
Eva sintió la mirada de Luna y se giro encontrándose con una
mirada pensativa y algo acusadora, esta vez fue Eva la que aparto la mirada
primero tras unos segundos.
Después de unos segundos mientras Luna la seguía mirando Eva
le dijo si girarse:
Eva: ¿te hiciste daño?
Luna: (extrañada de la preocupación de repente aun que el
tono de voz no había sido precisamente de que le importase mucho) ¿eh? no… no, gracias a ti
Eva:… para la próxima no te cojo así que no cojas mas peso
del debido “princesita”
La cara de Luna era un poema, primero sorpresa con algo de
tristeza, luego enfado, luego extrañeza y por ultimo de nuevo enfado
Luna pensando: ¿cómo que princesa? No soy tan delicada
Después de eso no hubo incidentes, tardaron una hora en
terminar todo y cuando salieron los que estaban dentro del polideportivo
preguntaron por el ruido y antes de que alguna pudiese contestar Eva se
adelanto con un tono indiferente
Eva: se cayeron las pesas de un estante
Luna agradeció que no dijera nada de su cabezonería y su
torpeza con la cajita que casi le cuesta un chichón. Toda la clase ya había terminado
así que todos se fueron a casa, Luna se quedo junto a sus dos amigas y varios
chic@s a esperar el próximo autobús que venia en 10 minutos, mientras “la
manada” ; en la que iba Carlos, se fue andando y Eva se fue por otro lado también
andando. Después de eso; doce minutos exactamente después cronometrado por Lara,
llego el autobús, un viaje bastante entretenido para Luna que estaba sentada al
lado de sus dos nuevas amigas hablando con ellas y después escuchando un poco
de música y mirando por la ventana ya que las otras dos estaban hablando de
algo que ella no entendía, vio otra vez esa figura del supuesto lobo, ahora distinguió
que era de un color miel oscuro
Luna pensando: estoy casi segura que eso era un lobo, pero… aquí
no hay lobos… ¿verdad?
Después de eso unos metros más allá se bajo de la parada despidiéndose
de María y Lara y llego a su casa.
FIN DE FLASBACK
Mujer: ¿LUNA? ¿eres tu? ¿ya has llegado?
Luna: (saliendo del trance, llevaba varios minutos en la
puerta de su casa mirando a quien sabe donde) ¡eh! ¡si mama, soy yo!
No hay comentarios:
Publicar un comentario