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martes, 12 de agosto de 2014

capitulo 4 el árbol parte 2

EN CASA DE LUNA
Narra luna:
Me duele todo el cuerpo, yo creía que los castigos físicos ya no estaban permitidos, y a que persona en el mundo se le ocurre como castigo colocar todo el almacen del gimnasio,¡INCLUYENDO LAS PESAS Y TODAS LAS CAJAS! Por lo menos he sacado algo bueno aun que también cosas malas…
Flasback de lo que paso

Narrador normal:
Javi: ¿qué es lo que has dicho? (molesto) (ve a Luna) no te has resistido a agrandar las chicas que te siguen ¿verdad?
Luna pensando: ¿Qué la siguen? Yo no pienso ser perrito faldero de nadie
Cleo: pues claro Javi (sarcasmo)
Javi: pues nada, damas (hace una reverencia exagerada) nos veremos después de clase, no creo que nadie valla a confesar (se va y todos los chicos le siguen)
Cleo: seguro han sido ellos
Luna: ¿cómo estas tan segura?
Lydia: siempre se meten en líos
Luna: pero aun asi…
Patricia: Luna, no les pongas disculpas, han sido ellos, seguro que toda la escuela lo piensa asi
Luna: pues yo no lo creo. (pensando: por muy pesado que sea no se merece que le echen las culpas de algo que no han echos)
Cleo: ¡a mi no me levantes la voz!
Luna: yo no te he (la interrumpen)
Patricia: ¡qué no la contestes!
Luna: pero
Lydia: ¡CALLATE!
Luna: si no he hecho nada
Cleo: y yo que te había dado una oportunidad, ¡chicas! Nos vamos
Cleo se da la vuelta junto ha Lydia y a Patricia Y CAMINAN UN PAR DE PASOS
Cleo: ¿no me habéis oído? ¡María!¡Lara!
Lara y María se miran entre ellas
Lara: ella no ha hecho nada
María: nos quedamos
Cleo: pues…considerados expulsadas del grupo (se giro y siguieron caminando)
Luna: gra,gracias chicas
Lara: la verdad ya estaba harta de Cleo y sus normas
María: llevamos solo unos minutos contigo y ya nos caes mejor
Luna pensando: no hay que esforzarse mucho para ser más amable que ella (en alto:) gracias chicas n.n
Lara: y además tienes razón
Luna: (o.ó)? mmm? ¿en qué?
María: en que Javi y su pandilla son inocentes hasta que se demuestre lo contrario (las tres se mira sonriendo)
Lara: creo que deberíamos irnos ya a clase
Luna y María asienten y las tres vuelven a clase
Luna pensando: es genial tener amigas así
Ya en clase todos hablaban del misterioso árbol caído, se había convertido oficialmente en el chisme del día; y seguramente de la semana, pero lo que más les molestaba a todos es lo del castigo. “Es injusto”, “¿por qué castigan a todos?” y más cosas por el estilo se oían por toda la clase.
Luna pensando: ¿no se si debería de decir lo que vi? Aunque nadie me creería
Eva y carlos pensamientos (los dos a la vez pensaban lo mismo): esto se nos va de las manos
En ese momento las miradas de Luna y Eva se cruzaron, Luna la aparto rápido y su nerviosismo no paso desapercibido para Eva, que ya empezaba a sospechar algo que no le gustaba para nada
Eva: mierda…
Carlos: (mira a su hermana extrañado)  ¿te pasa algo?
Eva lo mira durante unos segundos sosteniéndole la mira pero, después de unos segundos la aparta mientras dice –nada-
Carlos: como tu digas (vuelve donde estaba su pandilla dejando a Eva sola y pensativa)
Cuando toco el timbre de salida por la megafonía dijeron que todos los alumnos fueran al patio para asignar castigos, y ya fuera un profesor empezó a hablar por un megáfono
Profesor: son muchos alumnos así que vamos a repartir los días de castigo, ¿entendieron? (murmullos por todos lados)muy bien, las clases de primero a cuarto de secundaria se quedan hoy, repártanse el trabajo, hay que organizar y limpiar el gimnasio y las pistas; que lo debe hacer un curso, limpiar las aulas; que eso lo harán dos cursos, y, por último… los baños (todos hicieron ruidos de desagrado)
UN RATO DESPUES
Luna pensamientos: al menos no han sido los baños (mientras miraba  el gran gimnasio delante suya)
La mayoría de chicos de su clase habían salido a las pistas a limpiar con un par de chicas y solo Luna, María, Lara y Eva (cosa que extraño a las otras tres) se habían quedado para organizar el almacén mientras el resto de chicos y chicas (que eran pocos) limpiaban el gimnasio (o polideportivo, como lo quieran llamar)
Las cuatro chicas estaban mirando el almacén que en realidad era una habitación dentro del polideportivo con un montón de armarios y lleno de cajas y todo tipo de objetos deportivos. Luna, María y Lara tenían una cara de asombro, cansancio y triste;  expresaban muy bien lo injusto que pensaban que era ese castigo (ya que lo era), al contrario que Eva que simplemente examinaba la habitación con una mirada neutral y desinteresada.
Eva: bueno… ¿empezamos?
Las 3: ¿eh? Claro (llevaban un buen rato en silencio mirando el almacén y les sorprendió de repente oír la voz de “la solitaria” del instituto)
Todas empezaron a recoger, María recogía todas las pelotas que estaban tiradas por ahí y las colocaba en sus respectivas cajas y redes, Lara saco todas las raquetas de una montaña y las empezó a colocar por su utilidad (tenis, pin-pon…), mientras Eva subia las cajas con mucha facilidad a los estantes
Luna: eeehh… ¿qué hago? (se acerco a María) ¿necesitas ayuda?
María: no gracias, estoy bien por aquí (decía mientras cogía dos pelotas de futbol y las colocaba)
Luna: vale (se acerca a Lara) ¿ayuda?
Lara: el trabajo más pesado es el de Eva, ayúdala a ella (mientras colocaba las raquetas incluso por colores)
Luna: bueno vale n.nU (pensamientos: no es necesario colocarlas por colores) (se fue donde Eva) ¿quieres tu mi ayuda?
Eva para antes de coger una caja del suelo y la mira, después coje la caja y va a un estante alto sin mirar a Luna
Eva: mete tu las cajas de la derecha en los estantes bajos, coje las pequeñas
Narra luna:
Vale eso a dolido, no soy una debilucha ni baja; puede que le llegue un poquito mas arriba de la nariz y que ella sea la mejor saltando en el potro y sea una gran deportista; supongo por lo que he visto, pero lo que cuenta es que yo puedo coger las cajas normales, he incluso las grandes si me lo propongo.
Narrador normal:
Luna fue hacia una caja con el entrecejo fruncido, se paro delante y miro hacia donde Eva que estaba colocando una caja un poco apartada de ella y al sentir su mirada la miro de reojo, cuando Luna vio que tenia su atención; aun que no al cien por cien, se agacho a la altura de la caja, la agarro he intento levantarla… sin éxito. Eva desvió la mirada con una pequeña sonrisa y se le escapo una pequeña risa pero enseguida volvió a ponerse seria, pero Luna había oído la risa, y eso hería más su orgullo, así que esta vez cogió la caja más firmemente y puso todas sus fuerzas y la levanto…demasiado, estaba encima de su cabeza y se fue hacia atrás con la caja y todo y cuando cerro los ojos por inercia esperando el golpe en el frio suelo, ahí, solo se oyó como una caja caía al suelo con un golpe de metal y como unas pesas rodaban por el suelo. María y Lara al oír el golpe giraron rápido la cabeza para ver a una chica casi chocando contra el suelo, lo único que la detenía eran las manos de otra chica que tiraban de las suyas para que no se diera de espaldas contra el suelo.
Lara y María: ¡Luna! (corrieron a donde ella y la ayudaron a ponerse de pie)
Luna: estoy bien chicas (sonrió) n.n
María: menos mal (soltó un suspiro de alivio)
Lara: que susto nos has dado
Luna: jeje lo siento
María: (hablando como una madre) coge cajas menos pesadas para la próxima
Luna: (avergonzada) lo, lo hare
Lara: menudo monumento que tenemos como amiga (dijo mientras negaba con la cabeza y se iba junto con María de nuevo a sus labores)
Luna miro hacia Eva que se había vuelto a alejar de ella y volvía a estar en su lugar colocando cajas
Luna pensando: espera un momento, ¿Cómo, como me cogío si ella estaba ahí y yo aquí?
Eva sintió la mirada de Luna y se giro encontrándose con una mirada pensativa y algo acusadora, esta vez fue Eva la que aparto la mirada primero tras unos segundos.
Después de unos segundos mientras Luna la seguía mirando Eva le dijo si girarse:
Eva: ¿te hiciste daño?
Luna: (extrañada de la preocupación de repente aun que el tono de voz no había sido precisamente de que le importase mucho) ¿eh? no… no, gracias a ti
Eva:… para la próxima no te cojo así que no cojas mas peso del debido “princesita”
La cara de Luna era un poema, primero sorpresa con algo de tristeza, luego enfado, luego extrañeza y por ultimo de nuevo enfado
Luna pensando: ¿cómo que princesa? No soy tan delicada
Después de eso no hubo incidentes, tardaron una hora en terminar todo y cuando salieron los que estaban dentro del polideportivo preguntaron por el ruido y antes de que alguna pudiese contestar Eva se adelanto con un tono indiferente
Eva: se cayeron las pesas de un estante
Luna agradeció que no dijera nada de su cabezonería y su torpeza con la cajita que casi le cuesta un chichón. Toda la clase ya había terminado así que todos se fueron a casa, Luna se quedo junto a sus dos amigas y varios chic@s a esperar el próximo autobús que venia en 10 minutos, mientras “la manada” ; en la que iba Carlos, se fue andando y Eva se fue por otro lado también andando. Después de eso; doce minutos exactamente después cronometrado por Lara, llego el autobús, un viaje bastante entretenido para Luna que estaba sentada al lado de sus dos nuevas amigas hablando con ellas y después escuchando un poco de música y mirando por la ventana ya que las otras dos estaban hablando de algo que ella no entendía, vio otra vez esa figura del supuesto lobo, ahora distinguió que era de un color miel oscuro
Luna pensando: estoy casi segura que eso era un lobo, pero… aquí no hay lobos… ¿verdad?
Después de eso unos metros más allá se bajo de la parada despidiéndose de María y Lara y llego a su casa.

FIN DE FLASBACK

Mujer: ¿LUNA? ¿eres tu? ¿ya has llegado?

Luna: (saliendo del trance, llevaba varios minutos en la puerta de su casa mirando a quien sabe donde) ¡eh! ¡si mama, soy yo!

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